Fallece Luis Soler, muy vinculado a Algeciras y referente de la investigación y difusión del cante jondo

Investigador, conferenciante y apasionado del flamenco, el malagueño deja una huella imborrable en el estudio y la historia de este arte, con una vida entregada al conocimiento y la cultura

Luis Soler Guevara, natural de Málaga y estrechamente vinculado a Algeciras, falleció el pasado 3 de febrero a los 81 años, tras una larga enfermedad. Sus hijas, Marisa y Eva, y su esposa Isabeli, han estado a su lado hasta el final, acompañándolo con amor y admiración.

Instalado en la ciudad algecireña durante casi cuatro décadas, su trayectoria fue reconocida con numerosos premios en el ámbito del flamenco, entre ellos la Palma de Plata Ciudad de Algeciras, el Premio Nacional de Investigación de la Cátedra de Flamencología de Jerez o la Uva Flamenca de la Cadena SER. En 1991, obtuvo el premio de ensayo de la Fundación Antonio Mairena, figura esencial en su obra, a quien también dedicó un busto en bronce.

Entre 1979 y 1983 fue teniente-alcalde y delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Algeciras. Más tarde, entre 1988 y 1996, ejerció como vicepresidente de la Sociedad del Cante Grande. Fue también director del Congreso Internacional de Arte Flamenco, celebrado en Algeciras en 2001, y participó en más de doscientas conferencias en universidades, ateneos y peñas flamencas.

Soler fue autor de numerosos trabajos de investigación y divulgación como Antonio Mairena en el mundo de la Siguiriya y la Soleá, Los flamencos del Campo de Gibraltar o Algeciras. Cien años de flamencos, además de compilar y comentar una selección de 40 CD bajo el título Testimonios flamencos. Su faceta más íntima también se expresó en el poemario Desnudos.

Desde 1995 residía nuevamente en Málaga, aunque su legado sigue profundamente enraizado en la cultura flamenca del sur. Su vida fue un ejemplo de compromiso cultural, rigor investigador y pasión por el arte jondo.

Ir al contenido